Compromiso TrustValue

JUEGO RESPONSABLE

Creemos que el ocio deportivo solo tiene sentido cuando se disfruta con control. Por eso compartimos la apuesta del sector regulado español por un juego seguro, informado y alejado de cualquier práctica que pueda perjudicar a la persona que apuesta o a su entorno.

¿Qué significa jugar de forma responsable?

Apostar debería ser, sencillamente, una forma más de entretenimiento. Hay quien vive de las apuestas, pero la mayoría de las personas no: entender esta diferencia es el primer paso para mantener el control. Como sociedad, la adicción al juego es una realidad más entre las distintas adicciones que existen, y por ello conviene tratarla sin estigmas y con la seriedad de cualquier otro problema de salud.

En España, la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) impulsa políticas de juego responsable que trabajan en dos direcciones: prevenir los efectos negativos de una práctica descontrolada y reparar los daños cuando ya se han producido. Jugar responsablemente consiste en elegir de forma sensata y racional las opciones de juego, teniendo en cuenta la situación personal y económica de cada uno, de modo que la apuesta nunca llegue a interferir en las relaciones profesionales o familiares.

Un jugador responsable disfruta del juego como una actividad de ocio más y asume desde el primer momento una idea muy simple: se puede ganar, pero también se puede perder. Sobre esa base toma decisiones informadas y mantiene tres reglas de oro:

  • Jugar solo lo que se puede permitir perder, sin que el valor de lo apostado supere nunca ese límite.
  • Tratar el juego como entretenimiento, no como una vía de ingreso ni como una forma de pagar deudas.
  • Nunca jugar para intentar recuperar lo perdido: perseguir las pérdidas es la puerta de entrada al problema.

Herramientas para mantener el control

La normativa española obliga a los operadores autorizados a poner herramientas de protección a disposición del jugador. Son gratuitas, se activan desde la propia cuenta y conviene conocerlas antes de necesitarlas:

Límites de tiempo y de depósito

Cada operador permite fijar topes diarios, semanales y mensuales de depósito, así como restricciones temporales de sesión. Establecerlos desde el principio convierte el control en algo automático, no en una decisión de cada momento.

Autorresticción comercial

El apostante puede garantizar que un operador concreto no le enviará comunicaciones comerciales ni invitaciones a eventos o promociones, reduciendo la exposición a estímulos que empujan a jugar más de lo previsto.

Autoexclusión

Permite excluirse de la oferta de un operador determinado, de forma temporal o indefinida. Es una decisión firme y respetada por la ley: durante el periodo elegido la cuenta no puede reactivarse ni el operador aceptar nuevas apuestas.

RGIAJ (autoexclusión global)

El Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego de la DGOJ permite autoexcluirse de todos los operadores de juego online de una sola vez, a petición propia o por resolución judicial.

Tests de autoevaluación

Son cuestionarios breves y anónimos que ayudan a evaluar el propio comportamiento al apostar y a detectar a tiempo si la afición por el juego puede estar derivando en adicción. Hacerlos con periodicidad es un hábito saludable.

Ayuda profesional

Si el juego está causando preocupación a uno mismo o a su familia, hablar con profesionales a tiempo marca la diferencia. Pedir ayuda no es rendirse: es recuperar el control cuanto antes.

Recursos oficiales

La DGOJ mantiene además el portal jugarbien.es, iniciativa oficial de juego responsable donde encontrar herramientas de autoevaluación, guías con consejos, experiencias reales, documentación y direcciones de centros de ayuda profesional para estar bien informado de los riesgos que el juego entraña.

Recuerda: en TrustValue todos nuestros servicios están dirigidos exclusivamente a personas mayores de edad. Juega con moderación.